En 2026, prácticamente todos los medios digitales del mundo usan inteligencia artificial en algún punto de su flujo de trabajo. Lo que distingue a un proyecto serio no es si la usa, sino si lo declara con transparencia y si mantiene supervisión humana real sobre lo que publica.
En Ciencia del Asombro creemos que la transparencia editorial es innegociable. Esta página describe, sin ambigüedades, cómo usamos la IA, dónde la usamos, dónde no, y qué pasos garantizan que todo lo publicado mantenga el rigor que prometemos en nuestra política editorial.
Ningún artículo en Ciencia del Asombro se publica sin revisión, verificación y edición humana. La inteligencia artificial es una herramienta de apoyo, nunca un sustituto del criterio editorial. Cada texto que lees ha pasado por los ojos y el juicio de un editor humano antes de llegar a tu pantalla.
Usamos herramientas de IA para ayudarnos a organizar grandes volúmenes de información: estructurar lo que dicen distintos papers sobre un mismo tema, generar resúmenes preliminares de fuentes técnicas o identificar conexiones entre conceptos. La IA no reemplaza la lectura de las fuentes originales; las hace más manejables.
En ciertos casos, la IA participa en la elaboración de un primer borrador a partir de información que el editor humano ha recopilado y validado previamente. Ese borrador es siempre el punto de partida, nunca el producto final.
La IA se utiliza también como herramienta de revisión: detectar oraciones poco claras, redundancias, problemas de cadencia o errores tipográficos. Una segunda mirada algorítmica, no una decisión editorial.
Algunas imágenes destacadas o ilustraciones complementarias pueden haber sido generadas o editadas con herramientas de IA. Cuando una imagen es íntegramente generada por IA y representa un concepto científico, lo indicamos en el pie de imagen.
Para cada artículo publicado en Ciencia del Asombro:
Si en algún momento detectamos que un artículo publicado contiene información inexacta atribuible a errores no detectados en el proceso, lo corregimos siguiendo lo establecido en nuestra página de Metodología.
Las herramientas de inteligencia artificial pueden generar información falsa que suena verdadera: nombres de científicos que no existen, papers que nunca se publicaron, citas inventadas, fechas erróneas. Este fenómeno está documentado y es una de las razones por las que ningún contenido generado por IA se publica sin verificación humana exhaustiva en Ciencia del Asombro.
Esta es una de las razones por las que esta página existe: queremos que sepas que somos conscientes de esa limitación y que tenemos un proceso explícito para evitarla.
Porque, usada con responsabilidad, permite que un proyecto independiente como este produzca contenido de mayor profundidad y frecuencia de la que sería posible sin ella. La IA bien empleada amplía lo que un editor humano puede lograr; mal empleada, lo sustituye y degrada la calidad. Aquí elegimos la primera opción y rechazamos explícitamente la segunda.
La inteligencia artificial evoluciona rápido. Esta política se revisará y actualizará cuando cambien nuestras prácticas, las herramientas disponibles o los estándares éticos del sector. Cualquier cambio sustantivo se reflejará en la fecha de actualización al final de esta página.
Si tienes preguntas sobre cómo aplicamos esta política, si crees haber detectado contenido que no cumple con lo aquí declarado, o si quieres profundizar en cualquier aspecto de nuestro uso de IA, escríbenos a través del formulario de contacto. Cada mensaje se lee.
Última actualización: 30 de mayo de 2026
Responsable editorial: Luis Salamanca, fundador y director de Ciencia del Asombro.