La conciencia sigue siendo uno de los mayores misterios de la neurociencia. Aunque el cerebro puede medirse y observarse, la experiencia subjetiva —sentir, percibir y ser consciente de uno mismo— continúa siendo una pregunta abierta para la ciencia.
La conciencia sigue siendo uno de los mayores misterios de la neurociencia. Aunque el cerebro puede medirse y observarse, la experiencia subjetiva —sentir, percibir y ser consciente de uno mismo— continúa siendo una pregunta abierta para la ciencia.